Cómo Estar Seguro Que Eres Salvo


 “Y este es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eternal, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida; y el que no tiene al Hijo no tiene la vida”.
1 Juan 5:11-12


¿Estás preocupado con dudas acerca de tu salvación? Quizá has pasado adelante en alguna reunión, orado y pedido a Cristo que entre en tu corazón y a pesar de todo eso no estás seguro de ser salvo. Te dices: “Algunas veces siento que soy salvo y otras no. ¡Si solo pudiera estar seguro!
Dios no quiere que pases la vida preguntándote si eres o no salvo.
¿Qué es un Cristiano?
Algunos dirán que un cristiano es una persona que lee su Biblia, ora a Dios, y asiste a una iglesia. Un cristiano debe hacer esas cosas, pero muchos lo hacen sin ser cristianos. Otros dirán que un cristiano es alguien que lleva una buena vida, ayuda a los demás y hace buenas obras.
Una persona puede hacer todas esas cosas sin ser cristiano. ¿Qué es, entonces, un cristiano?
UN CRISTIANO ES UNA PERSONA EN LA CUAL VIVE CRISTO. Él vive en nosotros por medio de Su Espíritu Santo.
La Biblia dice:



“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo. . .” (Gálatas 4:6).
La Biblia deja claro que cualquiera que no tenga esta relación personal con Jesucristo, no es un verdadero Hijo de Dios. La palabra de Dios dice:
“Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Romanos 8:9b).
Mucha gente no es salva y no tiene la seguridad de su salvación porque nunca han comprendido realmente lo que deben hacer para ser cristianos.
  1. Arrepentirse.
El arrepentimiento es esencial para la salvación. Se menciona más de 55 veces en el Nuevo Testamento. La Biblia dice que Dios: “. . . manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan” (Los Hechos 17:30).
¿Qué es arrepentimiento? Es el sincero pesar del corazón por el pecado, que lleva a una persona a volverse de sus pecados a Dios para hacer su voluntad. David expresa el verdadero arrepentimiento cuando dice:
“Consideré mis caminos y volví mis pies a tus testimonios” (Salmo 119:59).
El Señor Jesús nos dio una ilustración clara de lo que significa arrepentirse. Habló de un hombre que tenía dos hijos. Fue a uno de ellos y le dijo: “Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña” (Mateo 21:28). El hijo respondió: “No iré”. Después el padre le dijo al otro: “Hijo, ve a trabajar hoy en mi viña”. Ese hijo respondió: “Sí, padre, iré”. Pero no fue.
No hay duda que el padre se sintió muy herido por la forma en que sus hijos respondieron. Pero la historia no termina ahí. Algo ocurrió en el corazón del primer hijo. Sin duda se dio cuenta cuan rebelde y desobediente había sido y como había herido a su padre. Se arrepintió de su pecado y fue a hacer lo que su padre quería que hiciera.
Nosotros hemos sido como el primer hijo. Muchas veces hemos dicho “no” a Dios. Hemos sido egoístas y egocéntricos. Hemos seguido nuestro propio camino. Hemos endurecido nuestros corazones contra Dios.


En su amor y misericordia, Dios usa varios métodos para ablandar nuestro corazón y hacernos acercar a Él. Envía Su Santo Espíritu a convencernos de nuestros pecados y mostrarnos cuán pecadores y egoístas hemos sido. A veces es la bondad de Dios lo que nos mueve al arrepentimiento. Vemos cuan paciente y amoroso ha sido con nosotros. Cuando nos arrepentimos y nos volvemos hacia el Señor, encontramos que es misericordioso, lleno de gracia y que está deseoso de perdonarnos. La Biblia dice:
“Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:7).
He aquí algunas preguntas sencillas para ayudarte a saber si de verdad te has arrepentido o no.
  • ¿He sentido un profundo dolor en mi corazón por mis propios pecados?
  • ¿Es el dolor por mis pecados tan fuerte que me hace estar completamente dispuesto a dejarlos?
  • ¿Puedo decir que no hay ningún pecado que no esté dispuesto a dejar?
Cuando abandonamos nuestra rebelión y volvemos nuestro corazón hacia Dios, estamos listos para creer en Su Hijo y recibirlo como nuestro Salvador y Señor.

¿COMO SABES QUE ERES SALVO?

                Cómo Estar Seguro Que Eres Salvo


 “Y este es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eternal, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida; y el que no tiene al Hijo no tiene la vida”.
1 Juan 5:11-12


¿Estás preocupado con dudas acerca de tu salvación? Quizá has pasado adelante en alguna reunión, orado y pedido a Cristo que entre en tu corazón y a pesar de todo eso no estás seguro de ser salvo. Te dices: “Algunas veces siento que soy salvo y otras no. ¡Si solo pudiera estar seguro!
Dios no quiere que pases la vida preguntándote si eres o no salvo.
¿Qué es un Cristiano?
Algunos dirán que un cristiano es una persona que lee su Biblia, ora a Dios, y asiste a una iglesia. Un cristiano debe hacer esas cosas, pero muchos lo hacen sin ser cristianos. Otros dirán que un cristiano es alguien que lleva una buena vida, ayuda a los demás y hace buenas obras.
Una persona puede hacer todas esas cosas sin ser cristiano. ¿Qué es, entonces, un cristiano?
UN CRISTIANO ES UNA PERSONA EN LA CUAL VIVE CRISTO. Él vive en nosotros por medio de Su Espíritu Santo.
La Biblia dice:



“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo. . .” (Gálatas 4:6).
La Biblia deja claro que cualquiera que no tenga esta relación personal con Jesucristo, no es un verdadero Hijo de Dios. La palabra de Dios dice:
“Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Romanos 8:9b).
Mucha gente no es salva y no tiene la seguridad de su salvación porque nunca han comprendido realmente lo que deben hacer para ser cristianos.
  1. Arrepentirse.
El arrepentimiento es esencial para la salvación. Se menciona más de 55 veces en el Nuevo Testamento. La Biblia dice que Dios: “. . . manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan” (Los Hechos 17:30).
¿Qué es arrepentimiento? Es el sincero pesar del corazón por el pecado, que lleva a una persona a volverse de sus pecados a Dios para hacer su voluntad. David expresa el verdadero arrepentimiento cuando dice:
“Consideré mis caminos y volví mis pies a tus testimonios” (Salmo 119:59).
El Señor Jesús nos dio una ilustración clara de lo que significa arrepentirse. Habló de un hombre que tenía dos hijos. Fue a uno de ellos y le dijo: “Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña” (Mateo 21:28). El hijo respondió: “No iré”. Después el padre le dijo al otro: “Hijo, ve a trabajar hoy en mi viña”. Ese hijo respondió: “Sí, padre, iré”. Pero no fue.
No hay duda que el padre se sintió muy herido por la forma en que sus hijos respondieron. Pero la historia no termina ahí. Algo ocurrió en el corazón del primer hijo. Sin duda se dio cuenta cuan rebelde y desobediente había sido y como había herido a su padre. Se arrepintió de su pecado y fue a hacer lo que su padre quería que hiciera.
Nosotros hemos sido como el primer hijo. Muchas veces hemos dicho “no” a Dios. Hemos sido egoístas y egocéntricos. Hemos seguido nuestro propio camino. Hemos endurecido nuestros corazones contra Dios.


En su amor y misericordia, Dios usa varios métodos para ablandar nuestro corazón y hacernos acercar a Él. Envía Su Santo Espíritu a convencernos de nuestros pecados y mostrarnos cuán pecadores y egoístas hemos sido. A veces es la bondad de Dios lo que nos mueve al arrepentimiento. Vemos cuan paciente y amoroso ha sido con nosotros. Cuando nos arrepentimos y nos volvemos hacia el Señor, encontramos que es misericordioso, lleno de gracia y que está deseoso de perdonarnos. La Biblia dice:
“Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:7).
He aquí algunas preguntas sencillas para ayudarte a saber si de verdad te has arrepentido o no.
  • ¿He sentido un profundo dolor en mi corazón por mis propios pecados?
  • ¿Es el dolor por mis pecados tan fuerte que me hace estar completamente dispuesto a dejarlos?
  • ¿Puedo decir que no hay ningún pecado que no esté dispuesto a dejar?
Cuando abandonamos nuestra rebelión y volvemos nuestro corazón hacia Dios, estamos listos para creer en Su Hijo y recibirlo como nuestro Salvador y Señor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario