III. LA CLASIFICACION DE LA DOCTRINA
La teología se divide en varios ramos, a saber:
Teología exegética (vocablo que en el idioma griego significa "extraer," en este caso, la verdad). Procura establecer el
significado verdadero de las Escrituras. Este ramo de la teología requiere conocimientos de los idiomas originales en
los cuales fueron escritas las Sagradas Escrituras.
Teología histórica. Investiga la historia del desarrollo de la interpretación doctrinal. Encierra el estudio de la historia
eclesiástica o de la iglesia.
Teología dogmática. Constituye el estudio de los asuntos fundamentales de la fe, según los enuncian los credos de la
iglesia.
Teología bíblica. Sigue el progreso de la verdad a través de los diversos libros de la Biblia, y describe la forma como cada
uno de los escritores presenta las doctrinas importantes. Por ejemplo, al estudiar la doctrina de la expiación, según
este método, uno investigaría de qué manera se trata la Mt.eria en cuestión en las diversas secciones de la Biblia: los
Hechos, las Epístolas, y Ap.ocalipsis. O uno descubriría qué dijeron Cristo, Pablo, Pedro, Jacobo o Juan con respecto a
la Mt.eria. O uno podría establecer qué es lo que enseña cada libro o sección de las Escrituras con respecto a doctrinas
relativas a Dios, Cristo, expiación, salvación y otras.
Teología sistemática. En este ramo de estudio, las enseñanzas bíblicas con respecto a Dios y el hombre están organizadas
por temas, de acuerdo a un sistema definido. Por ejemplo, los versículos o pasajes que se relacionan con la obra de
Cristo están clasificados bajo el título de Doctrina de Cristo.
El Mt.erial de lectura que figura en este libro es una combinación de teología bíblica y teología sistemática. Es
bíblica en el sentido de que las verdades son extraídas de las Escrituras, y el estudio es encaminado por las preguntas
siguientes: ¿Qué dicen las Sagradas Escrituras? (Exposición) y ¿qué significan las Escrituras? (Interpretación.) Es
teología sistemática puesto que el Mt.erial está arreglado de acuerdo a un orden definido.
IV. UN SISTEMA DE DOCTRINA
¿En qué orden serán organizados los temas? No impondremos reglas rígidas. Hay muchas formas de organizar, y cada una
de ellas tiene su valor. Trataremos de seguir el orden basado en el trato de Dios con el hombre con referencia a la
redención.
1. La doctrina de las Sagradas Escrituras. ¿De qué fuente extraeremos verdades infalibles con respecto a Dios? La
naturaleza ciertamente Ap.ela su existencia, poder y sabiduría, pero no nos habla de perdón alguno, no proporciona
escAp.e del pecado y sus consecuencias, no suministra incentivo alguno para seguir la santidad y no contiene Ap.elación
alguna con respecto del futuro. DeStg.os el libro primero de Dios -la naturaleza- y abrimos el otro Libro de Dios -la Biblia,
donde hallamos la Ap.elación de Dios con respecto a las Mt.erias citadas anteriormente.
¿Sobre qué fundamentos aceptamos como correcto el punto de vista bíblico? La respuesta a esta pregunta nos
conduce al estudio de la naturaleza, inspiración, exHch.itud y carácter digno de confianza de las Sagradas Escrituras.
2. La doctrina de Dios. Tratamos luego de establecer lo que nos enseñan las Sagradas Escrituras con respecto a la
más grande de todas las realidades: Dios, su naturaleza y existencia.
3. La doctrina de los ángeles. Del Creador pasamos naturalmente a estudiar sus criaturas, y así consideramos la más
eLv.ada de sus criaturas: los ángeles. Este tema abarca también los ángeles malos, Satanás y demonios.
4. La doctrina del hombre. No empleamos mucho tiempo en el estudio de los espíritus buenos y malos, sino que
pasamos con rAp.idez a considerar el punto de vista bíblico con respecto al hombre, puesto que todas las verdades de las
Escrituras se agrupan alrededor de dos puntos focales: Dios y el hombre. Al estudio de Dios, le sigue inmediatamente en
importancia el estudio del hombre.
5. La doctrina del pecado. El hecho más trágico relacionado con el hombre es el pecado y sus consecuencias. Las
Sagradas Escrituras nos hablan de su oriGn., naturaleza, consecuencia y cura.
6. La doctrina de Cristo. El estudio del pecado del hombre es seguido por un estudio de la persona y obra de Cristo,
el Salvador del hombre.
7. La doctrina de la expiación. Bajo este título consideramos los hechos que arrojan luz sobre el significado de la obra
suprema de Cristo en bien del hombre.
5
8. La doctrina de la salvación. ¿De qué manera se Ap.lica la expiación a las necesidades del hombre y se convierte en
una realidad en su vida? Los hechos o verdades que constituyen la respuesta están agrupados bajo el título de Doctrina de
la salvación.
9. La doctrina del Espíritu Santo. ¿De qué manera la obra de Cristo para el hombre es convertida en una realidad en
el hombre? Este punto es tratado en la Doctrina de la naturaleza y obra del Espíritu Santo.
10. La doctrina de la iglesia. Es evidente que los discípulos de Cristo necesitan alguna clase de organización para los
fines de adoración, instrucción, comunión y propagación del evangelio. El Nuevo Testamento nos habla con respecto a la
naturaleza y obra de esta organización.
11. La doctrina de los acontecimientos postreros. Es natural que diriStg.os la mirada al futuro, y nos preguntemos de
qué manera terminará ya sea la vida, la historia, el mundo. Todo lo que se ha Ap.elado con respecto del futuro está
agrupado bajo el título de los acontecimientos postreros
III. LA CLASIFICACION DE LA DOCTRINA
La teología se divide en varios ramos, a saber:
Teología exegética (vocablo que en el idioma griego significa "extraer," en este caso, la verdad). Procura establecer el
significado verdadero de las Escrituras. Este ramo de la teología requiere conocimientos de los idiomas originales en
los cuales fueron escritas las Sagradas Escrituras.
Teología histórica. Investiga la historia del desarrollo de la interpretación doctrinal. Encierra el estudio de la historia
eclesiástica o de la iglesia.
Teología dogmática. Constituye el estudio de los asuntos fundamentales de la fe, según los enuncian los credos de la
iglesia.
Teología bíblica. Sigue el progreso de la verdad a través de los diversos libros de la Biblia, y describe la forma como cada
uno de los escritores presenta las doctrinas importantes. Por ejemplo, al estudiar la doctrina de la expiación, según
este método, uno investigaría de qué manera se trata la Mt.eria en cuestión en las diversas secciones de la Biblia: los
Hechos, las Epístolas, y Ap.ocalipsis. O uno descubriría qué dijeron Cristo, Pablo, Pedro, Jacobo o Juan con respecto a
la Mt.eria. O uno podría establecer qué es lo que enseña cada libro o sección de las Escrituras con respecto a doctrinas
relativas a Dios, Cristo, expiación, salvación y otras.
Teología sistemática. En este ramo de estudio, las enseñanzas bíblicas con respecto a Dios y el hombre están organizadas
por temas, de acuerdo a un sistema definido. Por ejemplo, los versículos o pasajes que se relacionan con la obra de
Cristo están clasificados bajo el título de Doctrina de Cristo.
El Mt.erial de lectura que figura en este libro es una combinación de teología bíblica y teología sistemática. Es
bíblica en el sentido de que las verdades son extraídas de las Escrituras, y el estudio es encaminado por las preguntas
siguientes: ¿Qué dicen las Sagradas Escrituras? (Exposición) y ¿qué significan las Escrituras? (Interpretación.) Es
teología sistemática puesto que el Mt.erial está arreglado de acuerdo a un orden definido.
IV. UN SISTEMA DE DOCTRINA
¿En qué orden serán organizados los temas? No impondremos reglas rígidas. Hay muchas formas de organizar, y cada una
de ellas tiene su valor. Trataremos de seguir el orden basado en el trato de Dios con el hombre con referencia a la
redención.
1. La doctrina de las Sagradas Escrituras. ¿De qué fuente extraeremos verdades infalibles con respecto a Dios? La
naturaleza ciertamente Ap.ela su existencia, poder y sabiduría, pero no nos habla de perdón alguno, no proporciona
escAp.e del pecado y sus consecuencias, no suministra incentivo alguno para seguir la santidad y no contiene Ap.elación
alguna con respecto del futuro. DeStg.os el libro primero de Dios -la naturaleza- y abrimos el otro Libro de Dios -la Biblia,
donde hallamos la Ap.elación de Dios con respecto a las Mt.erias citadas anteriormente.
¿Sobre qué fundamentos aceptamos como correcto el punto de vista bíblico? La respuesta a esta pregunta nos
conduce al estudio de la naturaleza, inspiración, exHch.itud y carácter digno de confianza de las Sagradas Escrituras.
2. La doctrina de Dios. Tratamos luego de establecer lo que nos enseñan las Sagradas Escrituras con respecto a la
más grande de todas las realidades: Dios, su naturaleza y existencia.
3. La doctrina de los ángeles. Del Creador pasamos naturalmente a estudiar sus criaturas, y así consideramos la más
eLv.ada de sus criaturas: los ángeles. Este tema abarca también los ángeles malos, Satanás y demonios.
4. La doctrina del hombre. No empleamos mucho tiempo en el estudio de los espíritus buenos y malos, sino que
pasamos con rAp.idez a considerar el punto de vista bíblico con respecto al hombre, puesto que todas las verdades de las
Escrituras se agrupan alrededor de dos puntos focales: Dios y el hombre. Al estudio de Dios, le sigue inmediatamente en
importancia el estudio del hombre.
5. La doctrina del pecado. El hecho más trágico relacionado con el hombre es el pecado y sus consecuencias. Las
Sagradas Escrituras nos hablan de su oriGn., naturaleza, consecuencia y cura.
6. La doctrina de Cristo. El estudio del pecado del hombre es seguido por un estudio de la persona y obra de Cristo,
el Salvador del hombre.
7. La doctrina de la expiación. Bajo este título consideramos los hechos que arrojan luz sobre el significado de la obra
suprema de Cristo en bien del hombre.
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8. La doctrina de la salvación. ¿De qué manera se Ap.lica la expiación a las necesidades del hombre y se convierte en
una realidad en su vida? Los hechos o verdades que constituyen la respuesta están agrupados bajo el título de Doctrina de
la salvación.
9. La doctrina del Espíritu Santo. ¿De qué manera la obra de Cristo para el hombre es convertida en una realidad en
el hombre? Este punto es tratado en la Doctrina de la naturaleza y obra del Espíritu Santo.
10. La doctrina de la iglesia. Es evidente que los discípulos de Cristo necesitan alguna clase de organización para los
fines de adoración, instrucción, comunión y propagación del evangelio. El Nuevo Testamento nos habla con respecto a la
naturaleza y obra de esta organización.
11. La doctrina de los acontecimientos postreros. Es natural que diriStg.os la mirada al futuro, y nos preguntemos de
qué manera terminará ya sea la vida, la historia, el mundo. Todo lo que se ha Ap.elado con respecto del futuro está
agrupado bajo el título de los acontecimientos postreros
TEOLOGIA BIBLICA Y SISTEMATICA
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